Elsa & Fred (2005)Director: Marcos Carnevale
Reparto: Manuel Alexandre, China Zorrilla, Blanca Portillo, Jose Ángel Egido, Federico Luppi, Fanny Gautier, Omar Muñoz, Roberto Carnaghi, Gonzalo Urtizberéa, Carlos Álvarez-Novoa
Aprovechando que ahora la 1 da las películas sin anuncios me puse a ver esta película. Me gustó el contraste de los dos personajes, él tan hipocondríaco, tan previsible, y ella, en cambio, llena de sueños e invenciones. También el enamoramiento de ella, y cómo se hacen las mismas tonterías a los 12, a los 24 ó a los 80 años. Te embarga esa ilusión y emoción de lo nuevo, de lo que está por descubrir, y ese afán de ser correspondidos. Es curioso también, cómo se inventan mentirijillas o se deforma un poco la realidad al principio para parecer más atractivos, más deseables, pero cómo llega el momento de afrontar la realidad, de encontrarnos frente a frente tal cual somos, sin invenciones ni ilusiones.
También me gustó la oportunidad de volver a encontrar el amor a esa edad, con esa fuerza y ese entusiasmo, como si fueran adolescentes. De poder hacer las cosas que quisimos o soñamos pero nunca hicimos. En cambio a mi hijo, que, lógicamente, es muy joven, toda la película le daba una pena inimaginable. No paró de repetir la palabra pena, porque en vez de verlo como una oportunidad, como un encuntro, lo veía como el final de la vida. Una percepción de contraste entre mi punto de vista y el suyo.
Por lo demás me gustaba el papel de la mujer, vitalista, soñadora, siempre inventando, imaginando otra realidad, pero sobre todo, intentando que esos sueños se hicieran realidad.
Quizá no sea una película que decides ver, pero creo que una vez que se ve gusta y entretiene.
Trailer:
Sobre la película: (Fuente: Canal de cine LaHiguera.net)
Es una historia de amor tardío. Una historia de dos vidas que al final del camino descubren que nunca es tarde para amar… ni para soñar.
Elsa tiene 82 años, de los cuales 60 vivió soñando un momento que ya había sido soñado por Fellini: la escena de La dolce vita en la Fontana di Trevi. Igual, pero sin Anita Ekberg sino ella. Sin Marcello Mastroiani, sino con ese amor que tardó tanto tiempo en aparecer.
Alfredo es un poco más joven que Elsa y siempre fue un hombre de bien que cumplió con su deber. Al quedar viudo, desconcertado y angustiado por la ausencia de su mujer, su hija le insta a mudarse a un apartamento más pequeño donde conoce a Elsa. A partir de este momento, todo se transforma. Elsa irrumpe en su vida como un torbellino dispuesta a demostrarle que el tiempo que le queda de vida -mucho o poco- es precioso y puede disfrutarlo como le plazca. Fred se deja llevar por el vértigo de Elsa; por su juventud; por su intrepidez; por su hermosa locura. Es así como Alfredo (o Fred como le llama Elsa) aprende a vivir.
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